miércoles, 17 de agosto de 2011

TV Shows Freak

Casi nunca me voy a ningún lado en vacaciones. Y aunque en estas vacaciones casi no salí de casa, estuve por varios lugares.


Me recorrí Miami pegada a los pasos de Dexter, conociendo los secretos de un asesino, la historia detrás de los asesinatos y recibiendo lecciones de vida de parte de, nada más y nada menos que un asesino serial.


Me sumergí en Rosewood, tratando de no perder la cabeza con todos los secretos, mentiras y misterios que rodean a cuatro bonitas mentirosas.


Tropecé con los tacos que me llevaron al mundo de la moda, el drama y la vida nocturna de la mano de Lauren y compañía alrededor de las colinas de Hollywood.


Y por Hollywood me di una vuelta por los estudios donde se graban comedias y dramas para público infanto-juvenil al mejor estilo Disney con Sunny entre estrellas.


Seguí de cerca a un escritor frustrado y abandonado que decide convertirse en investigador privado, con una suerte envidiable, en sus aventuras por Nueva York.


Me perdí en Nueva York siguiendo las experiencias de Liz, sus expectativas frustradas, noches inesperadas y la desesperación de no encontrar un lugar en la ciudad que nunca duerme.


Y por última, pero menos importante, volví a los días de secundaria con la mejor anfitriona que uno puede pedir, Daria quien me muestras situaciones de la vida cotidiana con su particular humor y su inseparable sarcasmo.

Y lo tengo que reconocer, soy una freaky que mira demasiadas series. Pero en ellas encuentro mucho que apreciar, cada una me enseña algo diferente. Cada una cuenta historias increíbles que logran engancharme y no aguantar las ganas para ver el próximo episodio.
Me emociono, río, a veces lloro, temo, ansío, aprendo.
Y no me arrepiento, porque fue de esa forma como elegí pasar estos días de invierno.

Yapa: Hace menos de una semana empecé a leer un libro que no podía dejar de recomendarles. Lo empecé a leer porque leí una reseña de uno de los personajes del libro, y por cómo me lo pintaron, TENÍA que leer el libro. Es hermoso, y si bien últimamente no me gustan tanto los libros rosas, éste me ganó. Es tierno pero no empalagoso. Te tiene durante todo el libro con vueltas, preguntándote "Qué esperan?" o "Me están charlando?". Por lo que lo más pegajoso se lo reservaron para el final. El libro en cuestión es Anna and the french Kiss y se los re recomiendo. (Pueden clickear la palabra reseña para leer lo que me llevó a leer el libro)
Y además... el blog Spread My Wings está realizando un concurso para ganarlo. Entren aquí y participen!


martes, 2 de agosto de 2011

Forever Alone


"Ese momento molesto en el que la charla con amigas se centra en chicos, relaciones y amor." *1

A mis 20 años siempre he sido la solterona en mis grupos de amigas. He visto como algunas cambiaban de novio todos los años, incluso vi a una amiga tener 3 "novios" en un mes (no al mismo tiempo, pero sí uno después del otro). He visto como se daba, las he acompañado y hasta las he consolado cuando las dejaban, engañaban, etc. Siempre he estado para ellas, lo supieran o no.

Pase un día del amigo bien minitah. Tarde de mates con mis dos mejores amigas y un par de conocidas (porque si bien son re piolas no las considero mis AMIGAS). No faltaron los brownies, las magdalenas, y como una reunión de varias mujeres no puede rehuirle a los temas más interesantes de sus vidas, por supuesto que no falto el tema amor. Nos la pasamos hablando de desamor y amor (decir nos es una redundancia, porque yo no tenía nada para contar).
Empezamos con la ruptura de una de las chicas. La bronca, el despecho y las ganas de venganza estuvieron presentes en cada momento del relato. La siguiente, y más esperada, fue una de mis amigas. Al principio buscaba la forma de zafar de su turno, pero no le quedo otra y empezó a hablar. La primera parte ya la conocía, siguió con las dos salidas que le siguieron. Se trababa, dejaba lagunas de silencio, estaba nerviosa y se sentía incómoda, y nosotras, lejos de ayudarla, la apurábamos para que siguiera contando. La que había hablado primero era la que más preguntas hacía, y ella fue la que en un momento preguntó "Y se besaron?", la respuesta de Da fue un tímido "Sí" al que le sucedió un tremendo "AWWWWWW" de las demás. Siguió con el relato, expuso sus dudas e inquietudes, tuvo consejos y hasta regaños. Después de ella siguió otra de las chicas, su relato fue más corto y el más tierno.

Y en cuanto a mí... durante el relato de mi amiga no podía evitar sentirme más sola y deprimida que nunca. Estaba ahí rodeada de chicas buenas hablando del tema más recurrente de las mujeres y sintiéndome realmente mal. Perdí todo interés, que me había inundado, a la mitad de la historia de mi amiga.
Lo cierto es que no puedo evitar ser egoísta, pero mi amiga, la que está hasta las manos y que dentro de poco va a tener un cartelito de "novia" en la frente, fue la que siempre estaba soltera al igual que yo. Una parte de mí está feliz de que haya encontrado a un chico al que quiera y que la quiera de la misma forma, soy feliz por ella, porque siempre soy feliz cuando mis amigas lo son; pero hay una gran parte de mí que se percata de que sigo siendo la solterona, la que nunca tiene nada que comentar cuando se habla de este tema, a la que miran con cara de lástima. Y a la larga es duro. No sé qué me hace quedar más patética, decir que soy soltera o que me gusta un chico, pero eso es todo (*). Creo que la segunda es la que produce que me miren con lástima, pero decir que sos soltera es que te excluyan inconscientemente del grupo.

Mi problema no es ser soltera, es ser la soltera del grupo. Y si bien algunas de mis amigas también están solas, siempre tienen algo que hacer, compromisos que ocupan su tiempo. No tener ni una amiga con la cual ir a ver una peli francesa (que me muero por ver) a la ciudad de las artes, fue un punto crítico. Me lleva a considerar el hecho de hacer nuevas amigas. Y cuando se lo comenté a una de mis amigas lo que me dijo fue: "Y si mejor te conseguís un novio? Esos pagan por vos, con amigas la que tiene que pagar sos vos". Me molesto un poco que dijera eso. "Conseguir un novio" para seguir encajando en el grupo no es mi estilo. Primero porque si fuera tan fácil no sería soltera. Segundo, nadie me invita ni a la plaza. Y no sé si es la solución que quiero. Bien soy una histérica y no sé ni lo que quiero, pero toda esta situación me molesta. Y cuando quiero discutir sobre este tema no encuentro a nadie dispuesto a escucharlo.

"Hablamos de todo menos de amor, porque amábamos sin necesidad de hablar sobre el tema" El Zahir. Paulo Coelho.

*1: Esa frase se me ocurrió el día del amigo mientras ellas hablaban y yo me embolaba cada vez más.
 

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